jueves 10 de mayo de 2007

comiCS_07 | Miguel Ángel Martín

_Su dibujo es limpio, aseado, suave… Fácilmente reconocible por su depuración formal y el monopolio de la línea, funciona como tarjeta de presentación. Su trazo limpio es heredera de la línea clara y de los chistes blancos de las revistas de historietas del franquismo. Sin embargo, su humor nada tiene de blanco. Se ha hablado a menudo sobre el contraste entre la violencia de sus historietas y su asepsia visual. Pero no sólo su grafismo es aséptico, también, y fundamentalmente, lo es su mirada.

_En sus historietas se sirve de la línea mínimal y la narrativa clásica para estetizar la atrocidad. Con un dibujo agradable y un discurso transparente, Martín se distancia del contenido de sus piezas ya que, como en el humor, la apreciación estética requiere un distanciamiento emocional. Pero en temas tan profundamente morales como los que él aborda, este alejamiento provoca desgarros. He aquí el origen de la violencia de su obra, que llega a ser insoportable.